miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tu puerta abierta al juego, tu caja vacía siempre tan llena de música. El baile tonto siempre a oscuras. Mi torpeza graciosa, la carcajada silenciosa. Las manos suaves, el aire leve se respira, se escucha de cerca y se siente tan presente. El recurso del tiempo acomodado en campanas de cristal. Sin luz y con los ojos cerrados siento cada curva de tus huellas dactilares sobre la piel alrededor de mi ombligo. Es cierto que sin hablar se ejecuta mejor y talvez por eso es que prefiero no tener que escuchar ya tu voz de nuevo; las palabras se cimientan lejos de estas sábanas, no se funden con el vapor de la ducha encedida hace horas a nuestras espaldas, con cada gota que se desilza por tu tan cansada sien.

Se vuelven a prender las luces de una ciudad que no tiene paz y la calma se instala un rato mas.

Un apretón de manos cordial.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Nunca voy a ser una mujer que merezca crecer . No al menos mientras viva cobijada en tu recuerdo, en la dulce protección que me brindan las voces de un dia eternamente nublado. Y nos vamos a encontrar en ese banco de plaza, tan lejos ahora de este aqui, y sin mucho mas que decir que dejarnos de escuchar comenzaremos a separarnos de la idea que alguna vez nos hizo una sola cosa. Y vamos a ver pasar los dias y las modas y nuestra música perderá el sentido que tenía. Yo me voy a sentar de nuevo en ese banco esperando crecer, mirando pasar tardes de gente ajena, voy a llorar por no poder volver. Te vas a sentar a mi lado, donde quiera que estés ahora, y juntos y alejados vamos a frustarnos por un pasado que no fue en este presente que no es. Y no voy a sentir esa promiscuidad culposa simplemente la voy a añorar y llorando me voy a acurrucar en tus siempre anchos hombros.

jueves, 7 de mayo de 2009

Sway with me...

Peter se aleja del piano por primera vez en toda la tarde y se queda mirándome mientras veo la gente pasar afuera de la ventana. Siento el aire dulce que nos envuelve, nos atrapa siempre que estamos cerca. Peter sabe que standards tiene que tocar para que yo no vuelva sola a JFK. Solos, en la oscuridad de un living semi desierto bailamos abrazados, fuerte, cada vez más fuerte como si fuera acaso posible fundirse en silencio.

La gira empieza en menos de una semana y no será hasta bien entrada la primavera que un momento acaso similar a este pueda repetirse. Anochece cerca de Gramercy Park y puedo tocar su sonrisa mientras nos dejamos caer sobre el sillón. No tiene demasiado sentido seguir esperando para que todo comience, ese todo está sucediendo en las suaves manos de mi joven pianista. ¿Cuando fue que Dolores rompió su cascarón de amores desfasados? ¿Qué hombre me convirtió en mujer para poder sentirme realmente niña?

Peter vuelve al piano mas tarde e improvisa un rato antes de volver a la cama.