miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tu puerta abierta al juego, tu caja vacía siempre tan llena de música. El baile tonto siempre a oscuras. Mi torpeza graciosa, la carcajada silenciosa. Las manos suaves, el aire leve se respira, se escucha de cerca y se siente tan presente. El recurso del tiempo acomodado en campanas de cristal. Sin luz y con los ojos cerrados siento cada curva de tus huellas dactilares sobre la piel alrededor de mi ombligo. Es cierto que sin hablar se ejecuta mejor y talvez por eso es que prefiero no tener que escuchar ya tu voz de nuevo; las palabras se cimientan lejos de estas sábanas, no se funden con el vapor de la ducha encedida hace horas a nuestras espaldas, con cada gota que se desilza por tu tan cansada sien.

Se vuelven a prender las luces de una ciudad que no tiene paz y la calma se instala un rato mas.

Un apretón de manos cordial.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"You've made a fool of everyone..."